Film: El silencio antes de Bach
Director: Pere Portabella
Intérpretes: Alex Brendemühl (camionero), Féodor Atkine (Vendedor de pianos), Christian Brembeck (Johann Sebastián Bach), Daniel Liborio (F. Mendelssohn), Georg C. Biller (Chomaskantor), Ferrán Ruiz (hijo de Bach), Georgina Cardona (violonchelista), Franz Schuchart (guía), Jaume Melendres (librero).
Guión: Pere Portabela, Carles Santos y Xavier Alberti
El film es un viaje en torno a la música del maestro de Leipzig. El director plantea un recorrido en el que la música se convierte en algo vivo, palpitante y se plasma visualmente llevándonos hacia la belleza. Durante la hora y cuarenta y cinco minutos que dura el film se suceden cuadros donde Juan Sebastián Bach se alterna con los otros personajes que pueden o no ser reales pero que permiten que la música fluya a través de ellos.
En diferentes escenas se percibe esa música maravillosa interpretada por músicos o simplemente por amantes de ella, como por ejemplo cuando el camionero toca la armónica durante un aburrido viaje; la escena en la que un grupo de chelistas jóvenes toca esa misma pieza en el metro que va a toda velocidad a través de los túneles. En otro momento, la cámara muestra la fría estructura del órgano de la iglesia de Santo Tomás donde está enterrado Bach, o la divertida expresión del perro lazarillo que escucha a su amo ciego afinando un piano.
Estas escenas, que aparentemente no se conectan entre sí, forman un mosaico que da la sensación de haber asistido a una experiencia única.
El film es de una gran belleza y es uno de los más extraordinarios estrenados este año. El director ha logrado que el espectador salga del cine con la extraña excitación de quien pudo intuir el misterio que se oculta en las verdaderas obras de arte.
El mérito es de Bach, pero a través de Portabella, se logra llegar al mismo y emocionarse como sólo lo logra todo aquello que el paso del tiempo lo mantiene en toda su vigencia.
Con este film, el director va más allá de una simple trama clásica sino que inicia un nuevo lenguaje cinematográfico. La música de Bach es lo que da sentido al film.
Alguien escribió: “Es una experiencia “ museística” que llega directamente al espectador.
sábado, 23 de febrero de 2008
Film: La sombra del cazador
Film: La sombra del cazador
Dirección: Richard Shepard
Elenco: Richard Gere (Simon Hunt), Terrence Howard (Duck), Jesse Eisenberg (Benjamín), James Brolin (Franklis Harris), Ljubomir Kerekes (El Zorro), Kristina Krepek (Magda), Diane Kruger (Mirjana).
Este film norteamericano se realizó en 2007 y se sitúa en la época de las luchas fratricidas que se llevaron a cabo en la antigua Yugoeslavia y su desmembramiento.
Simon Hunt es un reportero que junto al cámara Duck trabajan en las tomas de guerra más peligrosas del mundo. Pero un día, en un pueblito de Bosnia, todo cambia de repente. Durante una emisión en directo para la televisión nacional, Simon desaparece entre los escombros de un derrumbe. Como consecuencia de eso, Duck es ascendido y pasa a trabajar en Estados Unidos. Cinco años después, Duck regresa a Sarajevo acompañado de Benjamín, un novato periodista, hijo de uno de los principales de la cadena televisiva. Ellos llegan para cubrir ese quinto aniversario del final de la guerra.
Simon aparece como un fantasma del pasado y convence a Duck de que sabe dónde está el criminal de guerra más buscado en Bosnia: El Zorro.
Tentados por los cinco millones de recompensa y armados de sólo unos pocos datos, Simon, Duck y Benjamín se embarcan en una oscura aventura, muy peligrosa, que les llevará a territorios hostiles donde deberán enfrentar situaciones surrealistas, pero ciertas. Al comienzo del film, una frase dice:”sólo las partes más absurdas de esta historia son verdad”.
El film es dinámico, entretenido, con un humor, por momentos muy cáustico, que sobrevuela una aventura terrible. Este drama, que subyace en toda la historia, es la motivación que encuentra Hunt en la venganza y el amor; estos sentimientos son el origen de sus actos. ¿Cómo es posible que en poco tiempo estos aventureros encuentren a ese gran criminal que no pudo ser hallado por los que se suponen deben velar por la seguridad de todos? Sólo se comprende, si pensamos que a lo mejor nadie andaba realmente tras su pista.
El equipo de producción del film no renunció a su espíritu desmitificador y arrastra a todos los organismos implicados en la supuesta misión de pacificación iniciada después de finalizada la guerra (Naciones Unidas y los cascos azules, medios de comunicación).
Richard Gere aparece como un cínico, siempre al borde del colapso físico y emocional. T. Howard es un perfecto partenaire, con rostro y actitudes humanas y comprensivas, consciente de la realidad en la que se están metiendo pero reticente a aceptar posibles consecuencias. El resto del elenco es bueno.
La narración es rápida, tramposa por momentos. Lleva al espectador por una trama sucia, sin mancharse, dando golpes fuertes, pero lentamente, con algunos momentos de humor ácido
La música es una mezcla de folclore yugoeslavo con rock’n roll, el montaje es veloz, valiente.
Es recomendable y dura 96 minutos.
Agradezco dejes tu calificación y opinión a mi trabajo.
Dirección: Richard Shepard
Elenco: Richard Gere (Simon Hunt), Terrence Howard (Duck), Jesse Eisenberg (Benjamín), James Brolin (Franklis Harris), Ljubomir Kerekes (El Zorro), Kristina Krepek (Magda), Diane Kruger (Mirjana).
Este film norteamericano se realizó en 2007 y se sitúa en la época de las luchas fratricidas que se llevaron a cabo en la antigua Yugoeslavia y su desmembramiento.
Simon Hunt es un reportero que junto al cámara Duck trabajan en las tomas de guerra más peligrosas del mundo. Pero un día, en un pueblito de Bosnia, todo cambia de repente. Durante una emisión en directo para la televisión nacional, Simon desaparece entre los escombros de un derrumbe. Como consecuencia de eso, Duck es ascendido y pasa a trabajar en Estados Unidos. Cinco años después, Duck regresa a Sarajevo acompañado de Benjamín, un novato periodista, hijo de uno de los principales de la cadena televisiva. Ellos llegan para cubrir ese quinto aniversario del final de la guerra.
Simon aparece como un fantasma del pasado y convence a Duck de que sabe dónde está el criminal de guerra más buscado en Bosnia: El Zorro.
Tentados por los cinco millones de recompensa y armados de sólo unos pocos datos, Simon, Duck y Benjamín se embarcan en una oscura aventura, muy peligrosa, que les llevará a territorios hostiles donde deberán enfrentar situaciones surrealistas, pero ciertas. Al comienzo del film, una frase dice:”sólo las partes más absurdas de esta historia son verdad”.
El film es dinámico, entretenido, con un humor, por momentos muy cáustico, que sobrevuela una aventura terrible. Este drama, que subyace en toda la historia, es la motivación que encuentra Hunt en la venganza y el amor; estos sentimientos son el origen de sus actos. ¿Cómo es posible que en poco tiempo estos aventureros encuentren a ese gran criminal que no pudo ser hallado por los que se suponen deben velar por la seguridad de todos? Sólo se comprende, si pensamos que a lo mejor nadie andaba realmente tras su pista.
El equipo de producción del film no renunció a su espíritu desmitificador y arrastra a todos los organismos implicados en la supuesta misión de pacificación iniciada después de finalizada la guerra (Naciones Unidas y los cascos azules, medios de comunicación).
Richard Gere aparece como un cínico, siempre al borde del colapso físico y emocional. T. Howard es un perfecto partenaire, con rostro y actitudes humanas y comprensivas, consciente de la realidad en la que se están metiendo pero reticente a aceptar posibles consecuencias. El resto del elenco es bueno.
La narración es rápida, tramposa por momentos. Lleva al espectador por una trama sucia, sin mancharse, dando golpes fuertes, pero lentamente, con algunos momentos de humor ácido
La música es una mezcla de folclore yugoeslavo con rock’n roll, el montaje es veloz, valiente.
Es recomendable y dura 96 minutos.
Agradezco dejes tu calificación y opinión a mi trabajo.
Film: Beaufort
Film: Beaufort
Director: Joseph Cesdar
Elenco: Oshri Cohen (Liraz), Eli çEltonyo ( Oshri), Itay Tiran (Koris), Ohad Knoller (Ziv), Itay Turgeman (Zitlawy), Arthur Faradjev (Shpitzer)
El Castillo de Beaufort situado en la cima de una montaña en el Líbano fue construido en la época de las cruzadas en el siglo XII para proteger el reino cristiano de Jerusalén.
Allí estaban las guerrillas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en territorio libanés. En 1982, Israel lo ocupó y lo mantuvo hasta su retirada en el año 2000.
El film se basa en la novela “Beaufort” de Ron Leshen que cuenta la historia de Liraz Liberti, 22 años, comandante de ese puesto fronterizo, y de sus tropas en los meses anteriores a esa retirada. Es una historia sin enemigo, sin guerra, sino de cómo viven esos soldados dentro de las paredes amuralladas y cómo deben encontrar el camino para sobrevivir hasta cumplir su misión.
Según declaraciones del director, el film es acerca de cualquier montaña capturada durante la guerra. En cómo los soldados están dispuestos a morir por ella en un minuto dado, y al siguiente, todo pierde valor.
La película muestra cómo cada soldado pasa el tiempo dentro de las paredes de esa fortaleza en la que los corredores por donde se transita son anchos como féretros y siempre se está a la espera del siguiente round de un ataque dado por un enemigo invisible.
Las vidas de esos soldados están gobernadas por el tedio, la claustrofobia, la ansiedad, hasta llegando por momentos, a sentir algún afecto por ese lugar aislado, inhóspito, deprimente, que se ha convertido en su hogar.
La inminente partida del lugar ha provocado un intenso bombardeo de Hezbola que quiere que esa evacuación largamente planeada parezca como una retirada bajo fuego. Las bajas provocan miedo y rabia, ofuscación. Los soldados se preguntan ¿por qué se apoderaron del lugar?, ¿por qué las autoridades los han mantenido allí por tanto tiempo?
Las implicaciones políticas sobre esas preguntas planean en el fondo de la situación, atormentando la acción en lugar de dominarla.
A veces, los soldados dirigen su frustración hacia sus superiores que parecen estar demorando su retorno a casa; otras veces, ellos hablan con amargura de los activistas de la paz, cuyas demostraciones parecen estar forzando ”el no irse tan pronto”.
Estas contradicciones afectan las relaciones entre los soldados, quienes cambian continuamente de opinión; de la cordialidad pasan a la cautela, a un antagonismo.
Liraz es el líder del grupo. Es un joven oficial muy cambiante. Frecuentemente, parece sentirse superado por la situación y es presa de sus emociones cometiendo algunos errores en sus juicios.
El film está impregnado de un humanismo abatido, golpeado. Se mueve lentamente, mostrando quizás un aspecto aburrido, y por momentos, esperanzado, con rutinas estresantes.
La acción militar de Israel no es mostrada ni como culpable ni como patriotera, más bien filosóficamente imparcial. Se decidió dejar en un segundo plano a Hezbola y a todo el Líbano.
La película muestra también la dicotomía de Israel en la crítica a todo lo militar, que parece ser tomado como un pasatiempo nacional, negándose a servirlo. Aun por razones de conciencia, se desaprueba con mucha fuerza. Esta aparente contradicción es la esencia de ser de un israelí. El tema subyace en el film.
El director dijo:” Queremos que nuestros soldados sean espartanos, pero ninguno de nosotros quiere vivir en Esparta.”
Veremos qué éxito tendrá el film que fue nominado al Oscar como Mejor Película Extranjera y que ha obtenido premios en varios Festivales de Cine.
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Director: Joseph Cesdar
Elenco: Oshri Cohen (Liraz), Eli çEltonyo ( Oshri), Itay Tiran (Koris), Ohad Knoller (Ziv), Itay Turgeman (Zitlawy), Arthur Faradjev (Shpitzer)
El Castillo de Beaufort situado en la cima de una montaña en el Líbano fue construido en la época de las cruzadas en el siglo XII para proteger el reino cristiano de Jerusalén.
Allí estaban las guerrillas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en territorio libanés. En 1982, Israel lo ocupó y lo mantuvo hasta su retirada en el año 2000.
El film se basa en la novela “Beaufort” de Ron Leshen que cuenta la historia de Liraz Liberti, 22 años, comandante de ese puesto fronterizo, y de sus tropas en los meses anteriores a esa retirada. Es una historia sin enemigo, sin guerra, sino de cómo viven esos soldados dentro de las paredes amuralladas y cómo deben encontrar el camino para sobrevivir hasta cumplir su misión.
Según declaraciones del director, el film es acerca de cualquier montaña capturada durante la guerra. En cómo los soldados están dispuestos a morir por ella en un minuto dado, y al siguiente, todo pierde valor.
La película muestra cómo cada soldado pasa el tiempo dentro de las paredes de esa fortaleza en la que los corredores por donde se transita son anchos como féretros y siempre se está a la espera del siguiente round de un ataque dado por un enemigo invisible.
Las vidas de esos soldados están gobernadas por el tedio, la claustrofobia, la ansiedad, hasta llegando por momentos, a sentir algún afecto por ese lugar aislado, inhóspito, deprimente, que se ha convertido en su hogar.
La inminente partida del lugar ha provocado un intenso bombardeo de Hezbola que quiere que esa evacuación largamente planeada parezca como una retirada bajo fuego. Las bajas provocan miedo y rabia, ofuscación. Los soldados se preguntan ¿por qué se apoderaron del lugar?, ¿por qué las autoridades los han mantenido allí por tanto tiempo?
Las implicaciones políticas sobre esas preguntas planean en el fondo de la situación, atormentando la acción en lugar de dominarla.
A veces, los soldados dirigen su frustración hacia sus superiores que parecen estar demorando su retorno a casa; otras veces, ellos hablan con amargura de los activistas de la paz, cuyas demostraciones parecen estar forzando ”el no irse tan pronto”.
Estas contradicciones afectan las relaciones entre los soldados, quienes cambian continuamente de opinión; de la cordialidad pasan a la cautela, a un antagonismo.
Liraz es el líder del grupo. Es un joven oficial muy cambiante. Frecuentemente, parece sentirse superado por la situación y es presa de sus emociones cometiendo algunos errores en sus juicios.
El film está impregnado de un humanismo abatido, golpeado. Se mueve lentamente, mostrando quizás un aspecto aburrido, y por momentos, esperanzado, con rutinas estresantes.
La acción militar de Israel no es mostrada ni como culpable ni como patriotera, más bien filosóficamente imparcial. Se decidió dejar en un segundo plano a Hezbola y a todo el Líbano.
La película muestra también la dicotomía de Israel en la crítica a todo lo militar, que parece ser tomado como un pasatiempo nacional, negándose a servirlo. Aun por razones de conciencia, se desaprueba con mucha fuerza. Esta aparente contradicción es la esencia de ser de un israelí. El tema subyace en el film.
El director dijo:” Queremos que nuestros soldados sean espartanos, pero ninguno de nosotros quiere vivir en Esparta.”
Veremos qué éxito tendrá el film que fue nominado al Oscar como Mejor Película Extranjera y que ha obtenido premios en varios Festivales de Cine.
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